A la luz de los sentidos
Se dice q nació un nuevo subgénero dentro del teatro que pone en juego todos nuestros sentidos, mediante diversas técnicas. ¿Serán capaces de lograr transmitirnos las sensaciones de las que hablan?
Desde hace varios años, comenzó a desarrollarse en capital federal obras para ciegos. Este desafío comenzó a ser llevado a cabo en la provincia de Córdoba durante los años 90, por un grupo de personas que en su mayoría son ciegos.
El espectáculo comienza cuando uno de los actores forma un tren con todos los espectadores que asistieron para guiarlos hasta la sala donde se iniciara la obra, mientras tanto, las sensaciones comienzan a surgir.
Con la sala totalmente a oscuras comienza a oírse el relato y a la par, una serie de efectos como aromas o lloviznas, que crean un ámbito de veracidad a lo que se oye.
La oscuridad nos obliga a estar constantemente atentos a las imágenes y los tiempos. Hay que prestarle atención al texto, pero no descuidar el espacio y los movimientos para no chocarte con nadie, en cualquier momento alguna sensación nueva te sorprende.
Este tipo de obras, no solo es una forma de expresión sino también una fuente de trabajo para todos aquellos que perdieron el sentido de la vista pero que desarrollaron los demás y que quieren compartir sus experiencias. Luego de pasar por varias salas, ahora se presenta en el Centro Argentino de Teatro Ciego
¿Te animas a vivirla y dejar fluir tus sentidos?
Se dice q nació un nuevo subgénero dentro del teatro que pone en juego todos nuestros sentidos, mediante diversas técnicas. ¿Serán capaces de lograr transmitirnos las sensaciones de las que hablan?
Desde hace varios años, comenzó a desarrollarse en capital federal obras para ciegos. Este desafío comenzó a ser llevado a cabo en la provincia de Córdoba durante los años 90, por un grupo de personas que en su mayoría son ciegos.
El espectáculo comienza cuando uno de los actores forma un tren con todos los espectadores que asistieron para guiarlos hasta la sala donde se iniciara la obra, mientras tanto, las sensaciones comienzan a surgir.
Con la sala totalmente a oscuras comienza a oírse el relato y a la par, una serie de efectos como aromas o lloviznas, que crean un ámbito de veracidad a lo que se oye.
La oscuridad nos obliga a estar constantemente atentos a las imágenes y los tiempos. Hay que prestarle atención al texto, pero no descuidar el espacio y los movimientos para no chocarte con nadie, en cualquier momento alguna sensación nueva te sorprende.
Este tipo de obras, no solo es una forma de expresión sino también una fuente de trabajo para todos aquellos que perdieron el sentido de la vista pero que desarrollaron los demás y que quieren compartir sus experiencias. Luego de pasar por varias salas, ahora se presenta en el Centro Argentino de Teatro Ciego
¿Te animas a vivirla y dejar fluir tus sentidos?
q barbaro!!!
ResponderEliminarnunca escuche hablar de eso